
Senegal asume hoy la presidencia rotatoria mensual del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, bajo el recrudecimiento en el mundo de un escenario marcado por violentos conflictos y las acciones antiterroristas.
El órgano de 15 miembros define a puertas cerradas su programa de trabajo en noviembre, el cual incluirá debates abiertos sobre las amenazas a la paz, el seguimiento a las principales crisis, como las de Siria, Yemen, Sudán del Sur y Libia, y el análisis de misiones de cascos azules de la organización.
A partir de la presidencia de un país de África, el Consejo discutirá prioridades en materia de paz y seguridad de ese continente, el más golpeado por enfrentamientos armados, y al igual que el Medio Oriente, azotado por el terrorismo pero también por la intervención de los grandes centros de poder del mundo y el recrudecimiento entre la OTAN y los países emergentes. Después de fijada la agenda mensual, el embajador senegalés ante la ONU, Fodé Seck, compartirá la misma con los países que no integran el Consejo y la prensa.



