La reciente decisión francesa de enviar 600 soldados a la región africana del Sahel, donde tiene unos cuatro mil 500, expresa la prioridad de la Unión Europea (UE) respecto a esa zona considerada foco del terrorismo.
Para el Viejo Continente, la eclosión del radicalismo es una amenaza en su frontera sur y como tal debe enfrentar esa situación a fin de evitar que se debilite su seguridad, aunque cada vez que se aborda el asunto la primera opción sugerida deriva en reforzar la presencia militar y la otra bastante lejos sería resolver los problemas del desarrollo.




