{"id":11072,"date":"2020-06-06T21:56:20","date_gmt":"2020-06-07T01:56:20","guid":{"rendered":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/2020\/06\/06\/el-coronavirus-ha-sido-mundialmente-politizado-dos-terribles-epidemias-que-nadie-recuerda\/"},"modified":"2020-06-06T21:56:20","modified_gmt":"2020-06-07T01:56:20","slug":"el-coronavirus-ha-sido-mundialmente-politizado-dos-terribles-epidemias-que-nadie-recuerda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/2020\/06\/06\/el-coronavirus-ha-sido-mundialmente-politizado-dos-terribles-epidemias-que-nadie-recuerda\/","title":{"rendered":"El coronavirus ha sido mundialmente politizado:Dos terribles epidemias que nadie recuerda"},"content":{"rendered":"<h4><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-11071\" style=\"border: 2px solid #ffffff; display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Grupo_de_camareras_con_tapabocas_en_un_restaunte_en_Moscun_en_plena_pandemia_de_la_gripe_de_Hong_Kong_Bettman_8_G-4f7.jpg\" alt=\"Grupo de camareras con tapabocas en un restaurante en Mosc\u00fa en plena pandemia de la gripe de Hong Kong (Foto: Bettman y G)\" width=\"600\" srcset=\"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Grupo_de_camareras_con_tapabocas_en_un_restaunte_en_Moscun_en_plena_pandemia_de_la_gripe_de_Hong_Kong_Bettman_8_G-4f7.jpg 992w, https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Grupo_de_camareras_con_tapabocas_en_un_restaunte_en_Moscun_en_plena_pandemia_de_la_gripe_de_Hong_Kong_Bettman_8_G-4f7-300x169.jpg 300w, https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Grupo_de_camareras_con_tapabocas_en_un_restaunte_en_Moscun_en_plena_pandemia_de_la_gripe_de_Hong_Kong_Bettman_8_G-4f7-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 992px) 100vw, 992px\" \/><\/h4>\n<h4>Dos terribles epidemias que nadie recuerda<\/h4>\n<p>Por:&nbsp;<span style=\"caret-color: auto;\">Claudia Contente*<\/span><\/p>\n<p><strong>La gripe asi\u00e1tica (1957-59) y la de Hong Kong (1968-70) mataron a muchas m\u00e1s personas que la Covid-19, pero su impacto social fue menor<\/strong><br \/><strong>Las dos grandes oleadas de gripe provocaron, cada una, hasta cuatro millones de muertes<br \/><\/strong><strong>De cualquier modo, es flagrante el contraste entre la cobertura medi\u00e1tica que tuvieron las epidemias en aquel entonces y en la actualidad<\/strong><strong><br \/><\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>La Covid19 se origin\u00f3 en Asia, se propag\u00f3 a una velocidad in\u00e9dita y ha transformado nuestra vida cotidiana sin que hayamos atinado casi a entender qu\u00e9 nos suced\u00eda. Sin embargo, la actitud con que nuestra civilizaci\u00f3n ha enfrentado esta pandemia contrasta curiosamente con la indiferencia con la que fueron recibidas los dos casos comparables anteriores, el \u00faltimo de ellos hace apenas 50 a\u00f1os. Ambos hicieron estragos considerables y, sin embargo, hoy ya nadie los recuerda \u00bfC\u00f3mo puede ser que en espacio de tan pocos a\u00f1os el mismo evento desencadene reacciones tan diferentes?<\/p>\n<p>En febrero de 1957 se detect\u00f3 por primera vez en China la \u201cgripe asi\u00e1tica\u201d (H2N2), se desparram\u00f3 luego por el mundo y mat\u00f3 entre uno y cuatro millones de personas en espacio de dos a\u00f1os. Diez a\u00f1os despu\u00e9s, entre 1968 y principios de 1970 fue el turno de la \u201cgripe de Hong Kong\u201d (H3N2)&nbsp;&nbsp;que dej\u00f3 un saldo de v\u00edctimas similar a la anterior. El detalle es que, a diferencia de lo que sucede en nuestro mundo globalizado, nadie pens\u00f3 en cuarentenas ni restricciones de ning\u00fan tipo y, excepto para quien cayera enfermo, la vida continu\u00f3 sin mayores alteraciones.<\/p>\n<p>Estas dos epidemias, hoy en d\u00eda olvidadas, tambi\u00e9n en su momento tuvieron repercusiones tangibles: en 1968 en Berl\u00edn hubo que almacenar cad\u00e1veres en los t\u00faneles del metro, a principios de 1970 en Inglaterra se superaban los 2.800 muertos semanales, los hospitales estaban saturados al punto de no poder recibir m\u00e1s enfermos o, seg\u00fan testimonia el Times, alguno debi\u00f3 cerrar parte de sus pabellones por las bajas entre el personal sanitario, enfermo a su vez de gripe.<\/p>\n<p>Los peri\u00f3dicos de la \u00e9poca muestran que no hubo ministerios ni pol\u00edticos que se abocaran a la gesti\u00f3n de la crisis o, al menos, a atenuar sus efectos. Fueron los m\u00e9dicos y hospitales quienes capearon el temporal seg\u00fan su buen entender y posibilidades.<\/p>\n<p>Si en los \u00faltimos meses la Covid19 y sus consecuencias han monopolizado los medios de comunicaci\u00f3n, lo que llama poderosamente la atenci\u00f3n para las dos pandemias anteriores es el poqu\u00edsimo espacio que la prensa les dedic\u00f3. La informaci\u00f3n era poca, superficial y muy excepcionalmente ocup\u00f3 la primera plana.<\/p>\n<p>En algunos pa\u00edses los peri\u00f3dicos fueron m\u00e1s expl\u00edcitos que en otros, por ejemplo, mientras en Francia en enero de 1958 apenas se dedicaban unas l\u00edneas para explicar que la llegada de la segunda ola de gripe asi\u00e1tica estaba prevista, era benigna y que no hab\u00eda de qu\u00e9 preocuparse, un par de a\u00f1os despu\u00e9s atribu\u00edan a la gripe los algo m\u00e1s de 30.000 fallecidos suplementarios en 1957 con respecto al a\u00f1o anterior. O mientras el Times contaba espor\u00e1dicamente lo que suced\u00eda, la pandemia no parece haber pasado por la Espa\u00f1a de Franco.<\/p>\n<p><strong>En 1968 Berl\u00edn tuvo que habilitar los t\u00faneles del metro para almacenar cad\u00e1veres, pero la opini\u00f3n p\u00fablica estaba m\u00e1s pendiente de otras cosas.<\/strong><\/p>\n<p>Es obvio que en algunos casos, para no alarmar a la poblaci\u00f3n, se puede haber ocultado o minimizado deliberadamente lo que suced\u00eda o que otros eventos como las misiones Apolo, las luchas por los derechos humanos en los Estados Unidos o el mayo del 68 franc\u00e9s , hayan acaparado la atenci\u00f3n. Tambi\u00e9n es obvio que los medios de informaci\u00f3n actuales y sobre todo las redes sociales no exist\u00edan y que las noticias no ten\u00edan posibilidades de circular y encontrar un p\u00fablico como ahora.<\/p>\n<p>De cualquier modo, es flagrante el contraste entre la<strong> cobertura medi\u00e1tica<\/strong> que tuvieron las epidemias en aquel entonces y en la actualidad. Y si entendemos que los peri\u00f3dicos reflejan la sociedad y sus preocupaciones llegamos a la inevitable conclusi\u00f3n de que hace apenas unas d\u00e9cadas, estas epidemias estuvieron lejos de generar una ansiedad o preocupaci\u00f3n comparables a las que ha producido la Covid-19.<\/p>\n<p>Esto es a\u00fan m\u00e1s notable si tenemos en cuenta que muchas de las personas que viv\u00edan en 1957, habr\u00edan conocido en primera persona los estragos producidos por la epidemia de gripe que entre 1918 y 1919 , apenas terminada la Primera Guerra Mundial, se llev\u00f3 unos 50 millones de vidas. \u00bfA esa gente no le preocupaba la posibilidad de una pandemia? Lo m\u00ednimo que se puede decir es que, sin duda, no tanto como ahora o, al menos, no de la misma manera.<\/p>\n<p>A mediados del siglo XX, tras los descalabros producidos por la Segunda Guerra Mundial los estados a\u00fan interven\u00edan poco en las cuestiones sanitarias, los problemas de salud se resolv\u00edan principalmente entre el paciente y el m\u00e9dico de familia. Es precisamente en ese momento que se fund\u00f3 la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (1948) y se crearon o se comenz\u00f3 a potenciar las instituciones de salud p\u00fablica en los pa\u00edses europeos.<\/p>\n<p><strong>Las oleadas de la enfermedad no determinaron la agenda pol\u00edtica como ha sucedido con la Covid-19<\/strong><\/p>\n<p>En las d\u00e9cadas siguientes, los cambios fueron m\u00faltiples y vertiginosos. Por un lado, los progresos en los campos cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico fueron palpables: se descubrieron vacunas, se elimin\u00f3 la viruela, o el c\u00e1ncer pas\u00f3 poco a poco de representar una sentencia de muerte certera a tener amplias posibilidades de cura o de remisi\u00f3n.<\/p>\n<p>En lo que respecta m\u00e1s concretamente al estado y la salud, esa nueva capacidad tecnol\u00f3gica para detectar y establecer tratamientos llev\u00f3 a que fueran necesarias inversiones importantes en equipos, centralizar la informaci\u00f3n, coordinar protocolos, y de cierta manera burocratizar la medicina: en todo ese proceso el estado tom\u00f3 un papel cada vez m\u00e1s activo.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la medicina se reinvent\u00f3 en los \u00faltimos 60 a\u00f1os en lo que se refiere a diagn\u00f3sticos, tratamientos, las relaciones entre m\u00e9dicos y pacientes o al papel del estado en ese \u00e1mbito.<\/p>\n<p>Pero al mismo tiempo, las sociedades -y los estados que las representaban- se involucraron cada vez m\u00e1s en limitar la mortalidad, comenzaron a instaurarse pol\u00edticas para prevenir accidentes en las rutas o aparecieron los primeros cinturones de seguridad en los veh\u00edculos.<\/p>\n<p><strong>En los \u00faltimos 60 a\u00f1os la poblaci\u00f3n ha adquirido una mayor conciencia sobre la salud y el estilo de vida<\/strong><\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los 80 las investigaciones abrieron nuevos frentes para la salud p\u00fablica: la actividad f\u00edsica, la alimentaci\u00f3n equilibrada, el da\u00f1o producido por el tabaco, la contaminaci\u00f3n ambiental fueron preocupaciones que se instalaron en la sociedad y que se convirtieron en otros tantos combates que se enfrent\u00f3 con campa\u00f1as de difusi\u00f3n masiva para modificar los comportamientos. Como resultado esa toma de consciencia la actividad f\u00edsica, por ejemplo, se ha convertido en un fen\u00f3meno social.<\/p>\n<p>Como por otra parte, nos hemos vuelto muy conscientes de los milagros que producen los diagn\u00f3sticos precoces y las posibilidades de la medicina, nos hemos dejado ganar por la convicci\u00f3n, -un tanto ingenua- de que est\u00e1 en nuestras manos tener buena salud y larga vida. De esa manera, somos muchos los que nos dedicamos a mejorar nuestro estilo de vida y cuestiones como la hipertensi\u00f3n arterial o el colesterol alto, que no hubieran contado entre las prioridades de nuestros antepasados, representan en nuestros d\u00edas leg\u00edtimas causas de preocupaci\u00f3n cotidiana.<\/p>\n<p><strong>Hoy la medicina nos comprende y ayuda a vivir mejor que nunca. Al mismo tiempo nunca fuimos m\u00e1s conscientes y, por ende, m\u00e1s miedosos por nuestra salud.<\/strong><\/p>\n<p>Si las pandemias de 1957 y 1968 tuvieron poco eco en su tiempo y luego fueron olvidadas, es muy poco probable que la Covid-19 caiga en el olvido. Nuestra reci\u00e9n adquirida percepci\u00f3n de la enfermedad y la muerte, llevaron a que, contrariamente a lo que sucedi\u00f3 en las anteriores, las autoridades p\u00fablicas, tomaran las riendas de la situaci\u00f3n e impusieran las medidas que conocemos y que no hab\u00edan tenido lugar en aquel entonces.<\/p>\n<p><strong>La sociedad ha cambiado radicalmente su relaci\u00f3n con la salud y la muerte en comparaci\u00f3n con mediados del siglo XX<\/strong><\/p>\n<p>En otros t\u00e9rminos, en estos \u00faltimos 60 a\u00f1os ha cambiado radicalmente nuestra manera de pensar en la enfermedad y la muerte, una noci\u00f3n familiar y relativizada para la sociedad europea que sal\u00eda de la Segunda Guerra Mundial que se ha convertido en objeto de una de nuestras m\u00e1s \u00edntimas y profundas ansiedades.<\/p>\n<p>En ese sentido, el contraste entre la manera en que nuestras sociedades han recibido y sobrellevado las epidemias anteriores y la Covid19, es un potente indicador de como sociedad, cultura, medicina y pol\u00edticas p\u00fablicas se han entrelazado, se han relacionado e influido entre s\u00ed. A fin de cuentas, la Covid19 no ha hecho m\u00e1s que sacar nuestras debilidades a la luz del d\u00eda.<\/p>\n<hr \/>\n<p>Tomado de La Vanguardia<\/p>\n<p>* Claudia Contente, historiadora, Universitat Pompeu Fabra<\/p>\n<p>Publicado por AiSUR<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos terribles epidemias que nadie recuerda Por:&nbsp;Claudia Contente* La gripe asi\u00e1tica (1957-59) y la de Hong Kong (1968-70) mataron a muchas m\u00e1s personas que la Covid-19, pero su impacto social [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":11071,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[1338,436,1365,1485],"class_list":["post-11072","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-asia","tag-china","tag-coronavirus","tag-hong-kong"],"blocksy_meta":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11072","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11072"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11072\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11071"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11072"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11072"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11072"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}