{"id":12288,"date":"2021-05-06T08:56:00","date_gmt":"2021-05-06T12:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/2021\/05\/06\/los-escenarios-de-conflicto-pospandemia\/"},"modified":"2021-05-06T08:56:00","modified_gmt":"2021-05-06T12:56:00","slug":"los-escenarios-de-conflicto-pospandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/2021\/05\/06\/los-escenarios-de-conflicto-pospandemia\/","title":{"rendered":"Los escenarios de conflicto pospandemia"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-12287\" src=\"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Entre-virus-paranoias-preocupacion-e-interrogantes-Nuevo-Orden-Mundial-5d6.png\" alt=\"Entre virus paranoias preocupaci\u00f3n e interrogantes Nuevo Orden Mundial\" width=\"582\" height=\"344\" dir=\"ltr\" style=\"border: 2px solid #ffffff; display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" loading=\"lazy\" srcset=\"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Entre-virus-paranoias-preocupacion-e-interrogantes-Nuevo-Orden-Mundial-5d6.png 582w, https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Entre-virus-paranoias-preocupacion-e-interrogantes-Nuevo-Orden-Mundial-5d6-300x177.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 582px) 100vw, 582px\" \/><\/p>\n<p>Los escenarios de conflicto pospandemia<\/p>\n<p>*Por:&nbsp; Edgar Isch L.&nbsp;<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>El uso de t\u00e9rminos b\u00e9licos para describir la pandemia ha sido una caracter\u00edstica comunicacional sin poca importancia. Estamos en guerra, se dijo por todos los medios, se habl\u00f3 del enemigo invisible y se propuso medidas autoritarias que acompa\u00f1aron al discurso m\u00e9dico: estados de emergencia, toques de queda, militarizaci\u00f3n de las calles, fueron parte de ellos.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s serio, fue comparar a quienes llevaban adelante las medidas de cuidado como soldados de la primera l\u00ednea de combate en esta guerra, ratificando la visi\u00f3n que s\u00f3lo de all\u00ed pueden salir los h\u00e9roes.<\/p>\n<p>La met\u00e1fora b\u00e9lica era simple, pero a la vez peligrosa por convincente. Y al mismo tiempo se resaltaban las guerras comerciales, la guerra contra la migraci\u00f3n sin papeles o el pedido del alto al fuego de procesos b\u00e9licos que, en general no pararon o se disimularon, como en el caso de los asesinatos diarios de dirigentes populares y de excombatientes en Colombia.<\/p>\n<p>Efectivamente, el \u201cNuevo Orden Internacional\u201d pac\u00edfico que anunciaron tras la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, nunca se acerc\u00f3 a ser real. La crisis multilateral del sistema se agudiza; el neoliberalismo, lejos de debilitarse sigue como la l\u00ednea econ\u00f3mica central, combinada en ciertos casos con medidas keynesianas; la globalizaci\u00f3n se ajusta al nuevo mapa geopol\u00edtico; lo com\u00fan se presenta superior a la propiedad privada; y, las guerras, sean armadas o econ\u00f3micas, se presentan como un escenario potencialmente factible.<\/p>\n<p><strong>Pandemia y escenarios pr\u00f3ximos<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan las posiciones ideol\u00f3gicas y los intereses de clase, hay muchas proyecciones de como la crisis, agudizada por la pandemia, cambiar\u00e1 al mundo.&nbsp; Estas parten generalmente de proyecciones como las siguientes:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2013&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Seg\u00fan la OCDE, se espera al menos una reducci\u00f3n de m\u00e1s de 15 % en la producci\u00f3n de las econom\u00edas avanzadas y de las econom\u00edas de los pa\u00edses emergentes.<\/p>\n<p>\u2013&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo de la ONU (OIT), en el segundo trimestre se perdi\u00f3 un 14% estimado de horas laborales por la pandemia, equivalente a 400 millones de empleos a tiempo completo y se espera que el desempleo siga creciendo. Nuestro continente ser\u00e1 el m\u00e1s afectado y, en el caso ecuatoriano, estiman que 850 mil trabajadores estar\u00e1n en el desempleo a finales de a\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2013&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; El tele trabajo y otras formas de desregulaci\u00f3n laboral, incluyendo la uberizaci\u00f3n de las m\u00e1s diversas actividades han crecido exponencialmente, sobreexplotando a los de abajo.<\/p>\n<p>\u2013&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; La FAO y el Programa Mundial de Alimentos, organismos igualmente de la ONU, advierten que 27 pa\u00edses se ver\u00e1n amenazados por hambrunas generalizadas, mientras afectar\u00e1 a millones en todo el mundo, especialmente a desempleados que no podr\u00e1n comprar los alimentos b\u00e1sicos. La cifra ven\u00eda creciendo cada a\u00f1o y se estima que en 2019 ya eran 130 millones quienes padec\u00edan inseguridad alimentaria aguda.<\/p>\n<p>\u2013&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; CEPAL anuncia una crisis alimentaria en Am\u00e9rica Latina, a pesar de ser la regi\u00f3n que podr\u00eda alimentar al mundo.<\/p>\n<p>\u2013&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Al mismo tiempo, las formas industrializadas y llenas de qu\u00edmicos que se emplean en la producci\u00f3n intensiva de alimentos, contin\u00faan con consecuencias negativas a pesar de las pruebas de la superioridad, en todo sentido, de la agroecolog\u00eda. En las corporaciones c\u00e1rnicas se van generando nuevos virus (ya se conoce una nueva variedad de gripe porcina que podr\u00eda expandirse), lo que se suma a la destrucci\u00f3n de una defensa natural que tenemos en la naturaleza silvestre, en los ecosistemas sanos.<\/p>\n<p>\u2013&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Contin\u00faa imparable la direcci\u00f3n hacia un mayor cambio clim\u00e1tico y sus efectos negativos, mayor contaminaci\u00f3n, as\u00ed como a la gran extinci\u00f3n de especies,<\/p>\n<p>\u2013&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; En lo social y en lo pol\u00edtico, la situaci\u00f3n es igualmente dif\u00edcil. A\u00fan en condiciones de pandemia, las movilizaciones populares se hacen sentir; en otros pa\u00edses, se espera la presencia social en las calles que d\u00e9 continuidad a las luchas realizadas entre octubre y diciembre del a\u00f1o pasado. Las contradicciones en las clases dominantes de los grandes pa\u00edses tambi\u00e9n se reflejan en los gobiernos y parlamentos y en esos mismos pa\u00edses los pueblos ocupan las calles para hacer oir su voz.<\/p>\n<p>Estas o cualquier otra proyecci\u00f3n se\u00f1alan que la recuperaci\u00f3n del sistema no ser\u00e1 f\u00e1cil y tardar\u00e1 en llegar. Por eso, algunos de sus defensores insisten en la aplicaci\u00f3n del recetario neoliberal, lo que anticipa un mundo peor que el actual (Byung-Chul Han). Tambi\u00e9n est\u00e1n quienes plantean que se refuerza una tendencia a la \u201crefeudalizaci\u00f3n\u201d econ\u00f3mica, que ya ven\u00eda expres\u00e1ndose en los mercados y acumulaci\u00f3n de riquezas, pero que ahora se fortalece con el apoyo de los bancos centrales, especialmente de las potencias, a los grandes propietarios de empresas transnacionales (Hans Krysmanski y Olaf Ralteimer). En ambos casos, la democracia liberal deja el lugar a formas m\u00e1s autoritarias de poder burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>De manera diferenciada, est\u00e1n los que plantean reformas m\u00e1s o menos importantes, mientras otros plantean reformas que \u201ccorrijan\u201d al capitalismo o lo \u201chumanicen\u201d. Usan nombres como capitalismo progresista (Joseph Stiglitz), socialismo participativo (Thomas Piketty), Green New Deal (Bernie Sanders), retorno al keynesianismo y el Estado de bienestar con una renta universal para todos los ciudadanos (varios) o democracia econ\u00f3mica (Joe Guinan y Martin O\u2019Neill).<\/p>\n<p>Todos se basan en un optimismo que no encuentra muchos hechos que lo sustenten. La expresi\u00f3n may\u00fascula de ese optimismo es confiar que la epidemia (y no los pueblos) le d\u00e9 un golpe mortal al capitalismo y provoque un salto cualitativo hacia un \u201ccomunismo reinventado\u201d(SlavojZizek).<\/p>\n<p>Casi se puede decir que hay anuncios para todos los gustos. Es obligatorio, sin embargo, se\u00f1alar cuatro elementos que se minimizan en ellos: la presencia de una creciente lucha de clases que se expresa en lo econ\u00f3mico, ideol\u00f3gico y pol\u00edtico; las lecciones del comportamiento de esas clases en grandes crisis del pasado; los l\u00edmites que la naturaleza pone al desarrollo capitalista; ylas opciones revolucionarias que pueden surgir desde los pueblos y desde las izquierdas, aunque no sea de manera inmediata.<\/p>\n<p>Lo que vendr\u00e1, no llegar\u00e1 sin confrontaci\u00f3n de intereses de clase y lucha social, ni ser\u00e1 resultado mec\u00e1nico de la pandemia. Los pueblos tendr\u00e1n que aprender de esta nueva experiencia y escribir ese nuevo momento hist\u00f3rico para defender y recuperar el sentido com\u00fan de la sociedad humana.<\/p>\n<p><strong>La guerra como necesidad del capitalismo en crisis<\/strong><\/p>\n<p>Lenin se\u00f1alar\u00eda entre las caracter\u00edsticas de la etapa imperialista del capitalismo tanto el reparto del mundo como la guerra cuando este ya no convence a las partes. Con la guerra, en momentos de depresi\u00f3n, se ha destruido fuerzas productivas para reorganizar el sistema, de manera que es en s\u00ed misma un negocio capitalista.<\/p>\n<p>Hay que recordar que la industria b\u00e9lica es la \u00fanica, junto al narcotr\u00e1fico, que no ha entrado en crisis y que, en las \u00faltimas d\u00e9cadas otro negocio millonario ha sido la \u201creconstrucci\u00f3n\u201d del pa\u00eds destrozado tras la guerra, tal como fue el reparto entre empresas, principalmente norteamericanas y alemanas de la reconstrucci\u00f3n de Irak.<\/p>\n<p>De manera que las contradicciones de la \u00e9poca tienen el trasfondo de la guerra. Unas veces, directas, pero hoy las potencias acostumbran m\u00e1s a enfrentar a otros pa\u00edses para satisfacer sus intereses. El caso actual de Libia, en que puede decirse que casi todas las potencias est\u00e1n metidas a trav\u00e9s de facciones internas, es un ejemplo. Lo fue tambi\u00e9n, en su momento, la guerra que fragment\u00f3 a Yugoslavia, que tuvo en cada bando contendor a alguna potencia.<\/p>\n<p>No solo que el presupuesto militar ha crecido a niveles record, sino que en los pa\u00edses de mayor impacto del COVID\/19, como Italia, las empresas de armamento no pararon y se las consider\u00f3 \u201cvitales\u201d como los alimentos. En 2019, el gasto militar mundial tuvo un aumento del 3,6 por ciento en comparaci\u00f3n con 2018, continuando la tendencia mundial a la carrera armamentista de los \u00faltimos a\u00f1os, llegando a un bill\u00f3n 917 mil millones de d\u00f3lares de gasto mundial en armas en 2019[i].<\/p>\n<p>Tarja Cronberg, miembro del SIPRI, interpreta el aumento y especialmente el gasto de los EE.UU, China y Rusia -que est\u00e1n entre los 5 primeros \u2013 como prueba de la creciente rivalidad entre las tres grandes potencias. Con su presupuesto armamentista, los EE.UU. por s\u00ed solos representan el 38% del gasto mundial en armas.<\/p>\n<p>Amela Skiljan, coordinadora del InternatuionalPeace Bureau (IPB), ayuda a desglosar para ayudarnos a comprender su magnitud: Ese bill\u00f3n 917.000 millones de d\u00f3lares anuales significan un gasto militar mundial de 60.800 d\u00f3lares por segundo. Ello representa el negocio de la venta de armas y de conflictos militares sin fin, junto con la agudizaci\u00f3n de la rivalidad entre las potencias.<\/p>\n<p>El mundo no ve todav\u00eda una guerra directa entre las grandes potencias. El petr\u00f3leo, por ejemplo, se disputa en guerras locales y con la careta de conflictos internos o regionales, con guerras h\u00edbridas o de cuarta generaci\u00f3n, apoyando o no a organizaciones como el Estado Isl\u00e1mico o destruyendo pa\u00edses, preparando otras guerras como una posible agresi\u00f3n imperialista contra Venezuela, cuyos pasos no se han detenido en momentos de pandemia. Las guerras est\u00e1n al orden del d\u00eda y para las potencias hay otro objetivo: inviabilizar a los estados nacionales, convertirlos en \u201cestado fallidos\u201d, con lo cual se publicita una labor \u201ccivilizadora\u201d e incluso \u201chumanista\u201d que justifica cualquier cosa que realicen.<\/p>\n<p>Parte de la escalada de los conflictos est\u00e1 en las sanciones unilaterales y al margen de cualquier legislaci\u00f3n internacional que realiza principalmente Estados Unidos y que ha momento le enfrenta incluso con sus m\u00e1s cercanos aliados.<\/p>\n<p>Lo b\u00e9lico permite ver una suma de dos contradicciones: la del imperialismo y pa\u00edses dependientes y la interimperialista. Por supuesto, los Estados que no quieren las cadenas de dominaci\u00f3n est\u00e1n en condiciones duras. El llamado \u201cfrente de la resistencia\u201d de Oriente Medio se muestra decidido a enfrentar a distintos niveles la agresi\u00f3n, pero hacia dentro tienen sus propios conflictos al aplicar medidas autoritarias, sectarias y neoliberales. No son una verdadera alternativa, pero, en todo caso, demuestran disposici\u00f3n a luchar por la independencia y en defensa de sus recursos naturales.<\/p>\n<p>Precisamente nada ser\u00eda como es si no se tuviera tambi\u00e9n una estrategia de desarrollo capitalista que implica, parafraseando a Marx, la destrucci\u00f3n de las dos fuentes de riqueza: las clases trabajadoras y la naturaleza. Volver a la \u201cnormalidad\u201d es tambi\u00e9n fortalecer los procesos que fracturan la simbiosis entre sociedad y naturaleza, retornar al extractivismo feroz en medida que se recupera la producci\u00f3n y el consumo, poner a las empresas por encima de cualquier expresi\u00f3n o base para la vida.<\/p>\n<p>Mientras la naturaleza sea tratada como un enemigo al que hay que dominar, estaremos en una guerra de la que la humanidad ser\u00e1 la mayor v\u00edctima e inevitablemente derrotada. En cuanto eso ocurra, toda forma de econom\u00eda que cuide la vida ser\u00e1 despreciada. El capitalismo, as\u00ed como es incompatible con la protecci\u00f3n de la naturaleza de la que somos parte, es contrario tambi\u00e9n a las formas sociales de econom\u00eda del cuidado, as\u00ed como seguir\u00e1 aprovechando la econom\u00eda del cuidado a escala dom\u00e9stica para descargar los costos de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo en la familia de los productores o productoras.<\/p>\n<p>Esto \u00faltimo nos liga a las nuevas expresiones de la lucha de clases. En 2014, Waren Buffett, uno de los m\u00e1s grandes millonarios del mundo, dijo claramente: \u00abHay una guerra de clases, de acuerdo, pero es la m\u00eda, la de los ricos, la que est\u00e1 haciendo esa guerra, y vamos ganando\u00bb. Ahora ello incluye la destrucci\u00f3n de derechos alcanzados tras largas luchas.<\/p>\n<p>El teletrabajo se usa para desvanecer la diferencia entre tiempo de trabajo y tiempo de socializaci\u00f3n, el tiempo m\u00e1ximo de trabajo tambi\u00e9n se pierde, los hogares pasan a ser oficinas pero las que el patrono no paga ni por equipos ni por alquiler, el que quiere trabajar debe tener los recursos de trabajo que ya no le proveer\u00e1 el patrono, los salarios decaen y los controles sobre la vida de cada uno se intensifican teniendo la vigilancia electr\u00f3nica del \u201cgran hermano\u201d.<\/p>\n<p><strong>La agudizaci\u00f3n de las contradicciones no es una condena<\/strong><\/p>\n<p>Aunque se identifique que la cuarentena dio tiempo a la gente para pensar, para llevar una vida familiar y revalorizar lo m\u00e1s importante, estos son procesos que pueden darse a nivel personal o de las familias, especialmente de las que viven en pobreza. Los millonarios, pr\u00e1cticamente siguieron su vida de siempre, siguieron teniendo sirvientes en todos los campos, incluyendo a muchos presidentes y diputados.<\/p>\n<p>Al mirar por clases y sectores de clase, veremos que puede haber cambios solo debido a quelas disparidades e injusticias sociales se han hecho m\u00e1s evidentes para muchos, caen las im\u00e1genes paradis\u00edacas de las potencias, se puede visibilizar directamente que tenemos que restablecer la simbiosis con la naturaleza a partir de respetarla, la violencia patriarcal no pudo esconderse y las mujeres dieron las mayores batallas por la vida y, ahora, tuvimos la oportunidad de valorar m\u00e1s el trabajo de un campesino, una enfermera o de quienes limpian las calles, que lo que hacen una serie de gentes que solo sostienen el sistema de opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Comprenderlo, no es autom\u00e1tico. Por ello las organizaciones populares y de izquierda mantuvieron reuniones y asambleas, escuelas de formaci\u00f3n, debates, expresiones de protesta y alternativa. La mayor\u00eda debieron ser realizadas con el empleo de las mismas tecnolog\u00edas usadas para alienarnos, revirtiendo su uso y su contenido. Otras, en caceroladas, plantones y marchas que rompieron incluso los toques de queda.<\/p>\n<p>Dijeron que hay alternativas, que la vida puede cambiar para bien, que es momento de juntar las luchas. Dijeron que no se quiere la \u201cnormalidad\u201d sino la humanidad, que la vida es m\u00e1s importante que las ganancias de pocos.<\/p>\n<p>Con ello, queda claro que las contradicciones se agudizan, que hay expresiones de la guerra entre el pasado y el futuro en todos los planos, pero que son los pueblos, sus hombres y mujeres, sin distingo de cultura o de color de piel, los que tendr\u00e1n la \u00faltima palabra. Y si mujeres y j\u00f3venes han sido los m\u00e1s fuertemente afectados por la crisis general y por la pandemia, son tambi\u00e9n quienes presentan m\u00e1s acci\u00f3n y fuerza resistente, demostrando que no ser\u00e1 aceptado f\u00e1cilmente el retorno a la \u201cnormalidad\u201d.<\/p>\n<p>La historia est\u00e1 por escribirse y nos dar\u00e1 a conocer cual es el escenario que finalmente se convierte en realidad. Felizmente quienes trabajan por un escenario de transformaciones radicales y revolucionarias para superar el capitalismo, van creciendo, en distintas formas, alrededor del mundo. Muchas esperanzas tambi\u00e9n crecen a partir de ello.<\/p>\n<hr \/>\n<h5>*&nbsp; Acad\u00e9mico y ex ministro de Medioambiente de Ecuador. Asociado al Centro Latinoamericano de An\u00e1lisis Estrat\u00e9gico,CLAE.<a href=\"https:\/\/www.estrategia.la)\"><\/a><\/h5>\n<h5>Fuente: Rebeli\u00f3n<\/h5>\n<h5>Publicado por AiSUR<\/h5>\n<h5>Premio Nacional de Periodismo Necesario Anibal Nazoa 2020<\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Los escenarios de conflicto pospandemia *Por:&nbsp; Edgar Isch L.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":12287,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[1969,1970,1852,1971,1448,1972],"class_list":["post-12288","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-caos","tag-desorden-mundial","tag-nuevo-orden-internacional","tag-nuevo-orden-mundial","tag-pandemia","tag-pospandemia"],"blocksy_meta":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12288"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12288\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12287"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}