{"id":14095,"date":"2022-06-03T11:53:18","date_gmt":"2022-06-03T15:53:18","guid":{"rendered":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/2022\/06\/03\/haiti-la-batalla-de-conquista-no-ha-terminado\/"},"modified":"2022-06-03T11:53:18","modified_gmt":"2022-06-03T15:53:18","slug":"haiti-la-batalla-de-conquista-no-ha-terminado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/2022\/06\/03\/haiti-la-batalla-de-conquista-no-ha-terminado\/","title":{"rendered":"Hait\u00ed: la batalla de conquista no ha terminado"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-14094\" src=\"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Haiti-019.jpg\" alt=\"Hait\u00ed\" width=\"500\" height=\"245\" dir=\"ltr\" style=\"border: 2px solid #ffffff; display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" loading=\"lazy\" srcset=\"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Haiti-019.jpg 500w, https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/Haiti-019-300x147.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;*Autor: Jake Johnston&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n de Le Monde \u00abFrancia y Estados Unidos, de hecho, han orquestado un golpe\u00bb contra el presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide en 2004, acaba de explicar el entonces embajador franc\u00e9s en el pa\u00eds, Thierry Burkard, al New York Times.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Esta importante revelaci\u00f3n confirma el an\u00e1lisis presentado en nuestras columnas por Jake Johnston en diciembre pasado. \u201cEl 29 de febrero de 2004, un golpe de estado respaldado por Washington, Par\u00eds y Ottawa oblig\u00f3 al presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide a renunciar. Hab\u00eda sido elegido cuatro a\u00f1os antes con una abrumadora mayor\u00eda (y con una participaci\u00f3n de casi el 70%). Aunque Francia ha decidido cesar toda cooperaci\u00f3n militar con Estados Unidos para protestar contra la invasi\u00f3n de Irak, est\u00e1 colaborando con Washington en Hait\u00ed. Una vez que Aristide fue derrocado y obligado a exiliarse en la Rep\u00fablica Centroafricana, las fuerzas francesas desembarcaron junto con los marines estadounidenses antes de dar paso a varios miles de fuerzas de paz como parte de la Misi\u00f3n de Estabilizaci\u00f3n de las Naciones Unidas en Hait\u00ed (Minustah), una nueva empresa de construcci\u00f3n nacional. \u00bb<\/p>\n<p>Un Estado socavado por la violencia de las pandillas y muchas veces considerado \u00aben bancarrota\u00bb, Hait\u00ed no tiene su destino bajo control, dado el constante intervencionismo de las instituciones internacionales, pero tambi\u00e9n de las grandes potencias, incluido Estados Unidos. Las mascaradas electorales, la ayuda ineficaz y la recesi\u00f3n econ\u00f3mica est\u00e1n empujando a los haitianos a emprender el camino del exilio. A priori, todo separa Hait\u00ed y Afganist\u00e1n, empezando por varios oc\u00e9anos. Pero el flagelo de la intervenci\u00f3n extranjera ha convertido a estas dos naciones en gemelas.<\/p>\n<p>El 7 de julio de 2021, el presidente de la Rep\u00fablica de Hait\u00ed, Jovenel Mo\u00efse, fue asesinado por un comando probablemente integrado por ex oficiales del ej\u00e9rcito colombiano. Tras varios meses de investigaci\u00f3n y el encarcelamiento de unas cuarenta personas, a\u00fan no se ha identificado a los autores intelectuales de la operaci\u00f3n. El anterior asesinato de un jefe de estado haitiano se remonta a 1915. En el proceso, los marines estadounidenses invadieron el pa\u00eds y permanecieron all\u00ed durante diecinueve a\u00f1os.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente de la muerte de Mo\u00efse, el Sr. Claude Joseph, entonces Primer Ministro interino, pidi\u00f3 el regreso de los Estados Unidos, mientras que un editorial en el Washington Post hab\u00eda subrayado la urgencia de desplegar una fuerza de mantenimiento de la paz en Hait\u00ed de las Naciones Unidas\u201d. para evitar una situaci\u00f3n de caos que podr\u00eda tener terribles consecuencias\u201d (7 de julio de 2021). Poco m\u00e1s de un mes despu\u00e9s, el 14 de agosto, un terremoto de magnitud 7,2 devast\u00f3 la pen\u00ednsula de Tibur\u00f3n, en el suroeste de la isla. Al d\u00eda siguiente, la capital afgana cay\u00f3 en manos de los talibanes. Si bien la duraci\u00f3n de la presencia militar estadounidense ha llevado a algunos observadores a establecer un paralelismo entre los dos pa\u00edses (Afganist\u00e1n super\u00f3 recientemente a Hait\u00ed para ganar el premio a la ocupaci\u00f3n m\u00e1s larga en la historia por parte de Estados Unidos), las similitudes son a\u00fan m\u00e1s profundas de lo que uno podr\u00eda pensar. a primera vista.<\/p>\n<p><strong>Misi\u00f3n militar<\/strong><\/p>\n<p>Los ataques del 11 de septiembre de 2001 le dieron al presidente estadounidense George W. Bush ya su camarilla de neoconservadores la oportunidad con la que hab\u00edan estado so\u00f1ando. Lanzadas bajo el lema de la lucha contra el terrorismo, las incursiones militares estadounidenses en Irak y Afganist\u00e1n fueron ejemplos cl\u00e1sicos de la construcci\u00f3n de una naci\u00f3n, la construcci\u00f3n de una naci\u00f3n desde el exterior. Pero la administraci\u00f3n Bush no se qued\u00f3 ah\u00ed. El 29 de febrero de 2004, un golpe de estado respaldado por Washington, Par\u00eds y Ottawa oblig\u00f3 al presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide a renunciar. Hab\u00eda sido elegido cuatro a\u00f1os antes con una abrumadora mayor\u00eda (y con una participaci\u00f3n de casi el 70%).<\/p>\n<p>Aunque Francia ha decidido cesar toda cooperaci\u00f3n militar con Estados Unidos para protestar contra la invasi\u00f3n de Irak, est\u00e1 colaborando con Washington en Hait\u00ed. Una vez que Aristide fue derrocado y obligado a exiliarse en la Rep\u00fablica Centroafricana, las fuerzas francesas desembarcaron junto con los marines estadounidenses antes de dar paso a varios miles de fuerzas de paz como parte de la Misi\u00f3n de Estabilizaci\u00f3n de las Naciones Unidas en Hait\u00ed (Minustah), una nueva empresa de construcci\u00f3n nacional. Oficialmente, la operaci\u00f3n tiene como objetivo reformar las instituciones, construir un sistema judicial que funcione, establecer una fuerza policial, supervisar las elecciones y garantizar la estabilidad pol\u00edtica. Pero es de hecho una misi\u00f3n militar. Desde hace a\u00f1os, unidades de la Minustah han multiplicado los allanamientos contra sectores de la capital conocidos por su apoyo al presidente Aristide, con el objetivo de aplastar a la resistencia al golpe de 2004.<\/p>\n<p>Durante una redada en la ciudad de Cit\u00e9 Soleil en febrero de 2007, soldados de las Naciones Unidas (ONU) dispararon m\u00e1s de veinte mil municiones, matando a varios civiles. Este no es un episodio aislado. Algunos comentaristas sugieren que la doble crisis haitiana del verano de 2021 justifica calificar a Hait\u00ed como un \u201cEstado fallido\u201d, del mismo modo que Afganist\u00e1n. Pero es sobre todo un \u201cEstado asistido\u201d: conformado por intervenciones externas que, a trav\u00e9s de la \u201cayuda\u201d, perpet\u00faan una forma de ocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al igual que en Afganist\u00e1n desde 2001 -cuando Estados Unidos gast\u00f3 miles de millones de d\u00f3lares para apoyar a los impopulares l\u00edderes afganos-, todas las elecciones haitianas desde 2004 han sido puestas bajo el control de potencias extranjeras, comenzando por Washington, e instituciones internacionales (Naciones Unidas y Organizaci\u00f3n de Estados Americanos [OEA]).<\/p>\n<p>A ra\u00edz del violento terremoto del 12 de enero de 2010, por ejemplo, el gobierno haitiano decidi\u00f3 posponer las elecciones generales, previstas inicialmente para febrero y marzo. Pero los pa\u00edses donantes se apresuran a presionar para que se celebren en noviembre, cuando un mill\u00f3n de personas siguen sin hogar. La primera ronda tiene lugar en condiciones catastr\u00f3ficas. En lugar de abogar por un aplazamiento hasta que la situaci\u00f3n mejore, o incluso por un recuento de los votos, una misi\u00f3n de la OEA encabezada por expertos estadounidenses, franceses y canadienses recomienda modificar los resultados oficiales, sin justificaci\u00f3n, para clasificar a la segunda vuelta al cantante Michel Martelly. , inclinado a la derecha. Habiendo amenazado la administraci\u00f3n del Sr. Barack Obama con suspender la ayuda humanitaria que el pa\u00eds necesitaba desesperadamente, las autoridades haitianas cedieron y aceptaron la \u201crecomendaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Inaugurado en febrero de 2017, el mandato del presidente Mo\u00efse se muestra igual de fr\u00e1gil. Si gana las elecciones de oto\u00f1o de 2016 (organizadas tras la cancelaci\u00f3n de las elecciones presidenciales de 2015, sospechosas de estar viciadas por un fraude masivo), la participaci\u00f3n no llega al 20%: el nuevo jefe de Estado obtiene 590.000 votos de aproximadamente 6 millones de votantes (el pa\u00eds tiene 11 millones de habitantes).<\/p>\n<p>Manifestaciones y llamados a la renuncia, acompa\u00f1ados de denuncias de corrupci\u00f3n en la c\u00fapula del estado, siguen al anuncio de los resultados. Como era de esperar, el nuevo hombre fuerte del pa\u00eds se encuentra con una fuerte resistencia. A diferencia del r\u00e9gimen afgano apoyado por Washington, el presidente haitiano sobrevivi\u00f3 sin embargo f\u00e1cilmente a la salida de las tropas extranjeras al final del mandato de la Minustah, en octubre de 2017.<\/p>\n<p>No existe en Hait\u00ed un movimiento armado de oposici\u00f3n de la magnitud de los talibanes. Cuando terminara su mandato, el 7 de febrero (fecha fijada por la Constituci\u00f3n para la toma de posesi\u00f3n de los presidentes electos), Mo\u00efse podr\u00eda contar con el apoyo del tr\u00edo Estados Unidos \u2013 Naciones Unidas \u2013 OEA para mantenerse en el poder. El episodio refuerza la creencia, ya muy arraigada en la poblaci\u00f3n, de que son los donantes, y no los haitianos, quienes eligen a los l\u00edderes del pa\u00eds. Sin embargo, tras el terremoto de 2010, llegaron promesas de todo el mundo, alcanzando los 10.000 millones de d\u00f3lares (el equivalente al producto interno bruto de Hait\u00ed en ese momento). Luego, el n\u00famero de cascos azules estacionados en el pa\u00eds se increment\u00f3 de poco menos de siete mil en 2004 a doce mil. Los tomadores de decisiones estadounidenses creyendo que un estado moderno no se puede construir solo con la fuerza militar, la ayuda humanitaria se moviliza para tratar de \u00abreconstruir\u00bb Hait\u00ed\u2026 sin los haitianos.<\/p>\n<p>A los ojos de las organizaciones no gubernamentales (ONG), los industriales del desarrollo y las agencias internacionales que surgieron despu\u00e9s del desastre, solo los \u00abexpertos\u00bb formados en Occidente tienen el conocimiento y los recursos necesarios para \u00abreconstruir mejor\u00bb un pa\u00eds considerado inestable y atrasado\u2026 As\u00ed, en los diez a\u00f1os transcurridos desde el terremoto, menos del 3% de la ayuda exterior estadounidense se ha destinado a organizaciones haitianas; m\u00e1s de la mitad, a un pu\u00f1ado de empresas que giran en la \u00f3rbita del estado federal, entre Washington, Maryland y Virginia. De modo que miles de occidentales viven ahora de \u201cayudas\u201d de las que el pa\u00eds que deber\u00eda beneficiarse de ellas ve poco color. Ya sea que los proyectos tengan \u00e9xito o fracasen, el dinero sigue fluyendo.<\/p>\n<p>Al desplazar a las organizaciones locales, la ayuda internacional acaba debilitando el Estado que se supone debe ayudar a \u201cconstruir\u201d. En Hait\u00ed, aproximadamente el 80% de los servicios p\u00fablicos b\u00e1sicos, como salud o educaci\u00f3n, son proporcionados por ONG, asociaciones religiosas o empresas privadas. En cuanto a las industrias nacionales, sufren la dependencia del sector humanitario de las importaciones. En el campo agr\u00edcola, los receptores de fondos estadounidenses no tienen derecho a comprar productos locales. En otras palabras, el dinero que el Congreso asigna para ayuda humanitaria se usa para subsidiar a los productores estadounidenses.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de casi veinte a\u00f1os de construcci\u00f3n nacional, la mitad de los haitianos todav\u00eda padecen inseguridad alimentaria, tantos como antes de que comenzara el proceso. \u00bfEs de extra\u00f1ar que tantos de ellos intenten huir de su pa\u00eds en busca de una vida mejor?<\/p>\n<p><strong>Deportaci\u00f3n de solicitantes de asilo<\/strong><\/p>\n<p>Cuando, en septiembre de 2021, m\u00e1s de diez mil haitianos llegaron a la frontera sur de los Estados Unidos con la esperanza de solicitar asilo, sin duda esperaban disfrutar del mismo estatus de refugiado otorgado a treinta y siete mil afganos por el presidente Joseph. Biden tras la debacle vinculada a la retirada de las tropas estadounidenses de Kabul. Un error. Las im\u00e1genes mostraban a agentes de la Polic\u00eda Fronteriza Montada cargando contra familias que acababan de cruzar el R\u00edo Grande, algunos blandiendo sus riendas como l\u00e1tigos, como en los d\u00edas de la esclavitud. En el espacio de una semana, la administraci\u00f3n Biden llev\u00f3 a cabo as\u00ed una de las mayores operaciones de deportaci\u00f3n de solicitantes de asilo en las \u00faltimas d\u00e9cadas, devolviendo a su pa\u00eds a m\u00e1s de cuatro mil haitianos.<\/p>\n<p>El Sr. Daniel Foote, enviado especial de Estados Unidos a Hait\u00ed, reaccion\u00f3 renunciando, apenas dos meses despu\u00e9s de su nombramiento. \u201cMe niego a ser asociado con la decisi\u00f3n inhumana y contraproducente del gobierno estadounidense de deportar a miles de refugiados haitianos\u201d, escribi\u00f3 en su carta de renuncia (1). No es insignificante que el Sr. Foote, como muchos diplom\u00e1ticos que dejan sus maletas en Port-au-Prince, tambi\u00e9n pas\u00f3 por la embajada estadounidense en Kabul, donde supervis\u00f3 la distribuci\u00f3n de ayuda civil extranjera. La analog\u00eda entre los dos pa\u00edses, a veces invisible a la vista del p\u00fablico, rara vez escapa a los funcionarios extranjeros. El Sr. Foote no solo estaba protestando por los desalojos. Lamentando que sus recomendaciones hayan sido ignoradas o distorsionadas, traz\u00f3 un v\u00ednculo directo entre los miles de solicitantes de asilo haitianos y la pol\u00edtica de Washington en la isla: \u00abNo creo que Hait\u00ed alguna vez conozca la estabilidad hasta que sus ciudadanos no sean considerados dignos de elegir\u00bb. sus l\u00edderes con justicia y honestidad.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n llam\u00f3 a la gente a dejar de ver al pa\u00eds como un \u00abt\u00edtere en manos de actores internacionales\u00bb. \u00abSolo podemos quedar desconcertados por esta ilusi\u00f3n de omnipotencia que nos persuade de que nos tocar\u00e1 a nosotros, una vez m\u00e1s, designar al ganador\u00bb, concluy\u00f3. El enviado estadounidense se refer\u00eda aqu\u00ed a la \u00faltima injerencia extranjera en los asuntos pol\u00edticos haitianos.<\/p>\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s del asesinato del presidente Mo\u00efse, el Sr. Joseph asumi\u00f3 el cargo de Primer Ministro. Sin embargo, hab\u00eda renunciado dos d\u00edas antes, habiendo anunciado el presidente su decisi\u00f3n de reemplazarlo por el doctor Ariel Henry, quien a\u00fan no hab\u00eda asumido oficialmente el cargo. Dado que la legitimidad del mismo Mois\u00e9s era cuestionable, estos dos pretendientes seguramente generar\u00edan controversia. A\u00fan as\u00ed, Washington y la ONU han decidido por los haitianos, apoyando al Sr. Henry.<\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de doscientos a\u00f1os, una poblaci\u00f3n de esclavos logr\u00f3 expulsar al colonizador franc\u00e9s y establecer la naci\u00f3n haitiana. Desde entonces, potencias extranjeras aliadas con una peque\u00f1a \u00e9lite local han buscado constantemente el control del pa\u00eds -una voluntad de la que los \u00faltimos veinte a\u00f1os y el \u00abestado asistido\u00bb al que han dado lugar son s\u00f3lo la manifestaci\u00f3n m\u00e1s reciente. Pero estos esfuerzos siempre han encontrado una dura resistencia. En 1915, cuando los soldados estadounidenses llegaron a ocupar el pa\u00eds, se enfrentaron a una milicia campesina, los Cacos. Tras el golpe de Estado de 2004 y el posterior despliegue de los cascos azules, grupos civiles armados llevaron a cabo en la capital una guerra de guerrilla urbana para luchar contra el invasor.<\/p>\n<p>Los Estados Unidos, la ONU, la Uni\u00f3n Europea han perdido todo el cr\u00e9dito a sus ojos. Ahora, incluso quienes apoyaron la intervenci\u00f3n estadounidense en 2004 denuncian la injerencia y exigen una soluci\u00f3n decidida por los haitianos. Mientras las naciones donantes se apresuraban a apoyar al Sr. Henry, cientos de organizaciones que representaban el alma del pa\u00eds \u2014desde el campesinado hasta las asociaciones de vecinos y el sector privado\u2014 se unieron en torno a un programa com\u00fan para enfrentarse al poder de los actores internacionales y rechazar la perpetuaci\u00f3n de la el estado asistido. La batalla por Hait\u00ed no ha terminado.<\/p>\n<hr \/>\n<h5>Fuente: Le Monde Diplomatique<\/h5>\n<h5>*Jake Johnston Investigador del Center for Economic and Policy Research (CEPR), Washington, DC.<\/h5>\n<h5>Publicado por AiSUR<\/h5>\n<h5>Premio Nacional de Periodismo Necesario Anibal Nazoa 2020<\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp;*Autor: Jake Johnston&nbsp;&nbsp; Introducci\u00f3n de Le Monde \u00abFrancia y Estados Unidos, de hecho, han orquestado un golpe\u00bb contra el presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide en 2004, acaba de explicar el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":14094,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_EventAllDay":false,"_EventTimezone":"","_EventStartDate":"","_EventEndDate":"","_EventStartDateUTC":"","_EventEndDateUTC":"","_EventShowMap":false,"_EventShowMapLink":false,"_EventURL":"","_EventCost":"","_EventCostDescription":"","_EventCurrencySymbol":"","_EventCurrencyCode":"","_EventCurrencyPosition":"","_EventDateTimeSeparator":"","_EventTimeRangeSeparator":"","_EventOrganizerID":[],"_EventVenueID":[],"_OrganizerEmail":"","_OrganizerPhone":"","_OrganizerWebsite":"","_VenueAddress":"","_VenueCity":"","_VenueCountry":"","_VenueProvince":"","_VenueState":"","_VenueZip":"","_VenuePhone":"","_VenueURL":"","_VenueStateProvince":"","_VenueLat":"","_VenueLng":"","_VenueShowMap":false,"_VenueShowMapLink":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[529,989,2887],"class_list":["post-14095","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-haiti","tag-imperio-estadounidense","tag-imperio-frances"],"blocksy_meta":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14095","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14095"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14095\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14094"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14095"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}