{"id":9190,"date":"2019-05-29T09:09:11","date_gmt":"2019-05-29T13:09:11","guid":{"rendered":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/2019\/05\/29\/el-colonialismo-frances-es-una-realidad-viva\/"},"modified":"2019-05-29T09:09:11","modified_gmt":"2019-05-29T13:09:11","slug":"el-colonialismo-frances-es-una-realidad-viva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/index.php\/2019\/05\/29\/el-colonialismo-frances-es-una-realidad-viva\/","title":{"rendered":"El colonialismo franc\u00e9s es una realidad viva"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-9189\" style=\"border: 2px solid #ffffff; display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Neocolonialismo_frances-857.jpg\" alt=\"Neocolonialismo franc\u00e9s\" width=\"704\" height=\"945\" srcset=\"https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Neocolonialismo_frances-857.jpg 704w, https:\/\/sabereswp.saberesafricanos.net\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/Neocolonialismo_frances-857-223x300.jpg 223w\" sizes=\"auto, (max-width: 704px) 100vw, 704px\" \/><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n a \u201cPlantar blancos\u201d. Cr\u00f3nicas del (neo)colonialismo franc\u00e9s<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>\u201cLo repito: el colonialismo no ha muerto. Destaca en renovar sus formas para perpetuarse; tras los tiempos brutales de la pol\u00edtica de dominaci\u00f3n se han visto los tiempos m\u00e1s hip\u00f3critas, aunque no menos nefastos, de la llamada pol\u00edtica de asociaci\u00f3n o de uni\u00f3n. Ahora asistimos a la llamada pol\u00edtica de integraci\u00f3n, cuyo objetivo es constituir Eurafrique. Pero se ponga la m\u00e1scara que se ponga, el colonialismo sigue siendo nocivo. Por mencionar solo su \u00faltimo descubrimiento, Eurafrique, est\u00e1 claro que ser\u00eda la sustituci\u00f3n de un viejo colonialismo nacional por un nuevo colonialismo a\u00fan m\u00e1s virulento, un colonialismo internacional cuyo gendarme vigilante ser\u00eda el soldado alem\u00e1n\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Aim\u00e9 C\u00e9saire 1&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El refer\u00e9ndum de noviembre de 2018 en Kanaky vino a recordar que el colonialismo franc\u00e9s todav\u00eda era una realidad viva. El resultado, que refleja el estado de una relaci\u00f3n de fuerzas en un momento dado, pone de relieve que para la gran mayor\u00eda de las personas canacas su pa\u00eds sigue siendo una colonia que conviene liberar por medio del horizonte de una independencia nacional. Si todav\u00eda no existe esta mayor\u00eda en otras colonias francesas, eufem\u00edsticamente llamadas DROM (siglas en franc\u00e9s de \u201cdepartamentos y regiones de ultramar\u201d) y TOM (siglas en franc\u00e9s de \u201cterritorios de ultramar\u201d), una simple mirada a sus econom\u00edas permite concluir que se mantiene la relaci\u00f3n colonial entre el Hex\u00e1gono * y este Ultramar. Del mismo modo, las manifestaciones p\u00fablicas en una decena de pa\u00edses africanos en 2018 contra la moneda colonial que es el franco CFA ponen de relieve que tras el discurso de la \u201ccooperaci\u00f3n\u201d se oculta otra forma de la dependencia, el neocolonialismo. A pesar de las profesiones de fe de cada nuevo presidente de la Rep\u00fablica francesa sobre el fin de la Fran\u00e7afrique ** las pancartas y consignas de las personas que se manifiestan indican una nueva toma de conciencia anticolonialista. En nuestra opini\u00f3n, colonialismo y neocolonialismo no son sino dos formas fechadas hist\u00f3ricamente del sometimiento a la dependencia. Se inscriben en una historia en la que la primera forma fue mayoritaria durante todo un periodo antes de ceder este car\u00e1cter mayoritario a la segunda bajo los embates de las luchas populares y las relaciones de fuerza mundiales. La serie de art\u00edculos que componen este libro trata por una parte de sintetizar para cada colonia francesa las razones y mecanismos de este sometimiento a la dependencia y por otra de resumir las herramientas y procesos del neocolonialismo franc\u00e9s en \u00c1frica. Como destaca C\u00e9saire en la cita que abre esta introducci\u00f3n, es esencial comprender las invariantes del sometimiento a la dependencia m\u00e1s all\u00e1 de la mutaci\u00f3n de sus formas.<\/p>\n<p><strong>La primera edad del colonialismo como \u201cedad prehist\u00f3rica del capitalismo\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Con el desembarco el 12 de octubre de 1492 de un centenar de soldados dirigidos por Crist\u00f3bal Colon en la isla de Guanahani (la actual San Salvador) la historia mundial entra en una nueva era, sin comparaci\u00f3n con ninguna de las precedentes. Sin duda la historia humana hab\u00eda conocido anteriormente imperios, conquistas y sumisiones. Por supuesto, ya hab\u00edan existido \u201ccolonias\u201d con un mayor o menor grado de dependencia de unas periferias respecto a un centro. Por descontado, ya se hab\u00edan producido poblamientos por la fuerza y producido expropiaciones de pueblos ind\u00edgenas. Con todo, en adelante todas las partes del mundo entran en contacto por medio de una Europa en la que un nuevo modo de producci\u00f3n econ\u00f3mica, el capitalismo, intenta emerger sin lograrlo por falta de capitales.<\/p>\n<p>El saqueo de los recursos, y en particular del oro, de las civilizaciones injustamente denominadas \u201cindias\u201d por una historia todav\u00eda muy eurocentrada suplir\u00e1 en gran parte esta carencia. En efecto, lo que Karl Marx denomina \u201cacumulaci\u00f3n primitiva\u201d se basa, seg\u00fan \u00e9l, en dos pilares: la expropiaci\u00f3n del campesinado europeo y el saqueo de las civilizaciones de las Am\u00e9ricas (pero tambi\u00e9n de Bengala). Por consiguiente, es en una Europa caracterizada todav\u00eda por una econom\u00eda precapitalista donde se despliega la acumulaci\u00f3n primitiva, una de cuyas facetas esenciales ser\u00e1 el colonialismo. \u201cLa producci\u00f3n capitalista presupone [&#8230;] la existencia en manos de los productores de mercanc\u00edas de grandes masas de capital y fuerza de trabajo 2 \u201d, destaca Marx. Andr\u00e9 Gunder Franck, por su parte, resume de la siguiente manera la \u201ccontribuci\u00f3n\u201d de los pueblos colonizados a esta \u201cacumulaci\u00f3n primitiva\u201d a la que Marx todav\u00eda denomina \u201cedad prehist\u00f3rica del capitalismo\u201d:<\/p>\n<p>\u201cLos \u00absiete a\u00f1os \u00fatiles\u00bb de vida de una persona esclava en las diversas partes del Nuevo Mundo, la ca\u00edda brutal de la cifra de la poblaci\u00f3n india (de 25.000.000 a 1.500.000), el diezmar totalmente a la poblaci\u00f3n ind\u00edgena de las Antillas en medio siglo, los estragos del hambre en Bengala tras el saqueo del pa\u00eds por parte de los brit\u00e1nicos y el descenso no menos generalizado de la reproducci\u00f3n de las poblaciones tras su incorporaci\u00f3n al proceso de acumulaci\u00f3n de capital dan testimonio en todas partes de la sobreexplotaci\u00f3n, caracter\u00edstica de las relaciones de producci\u00f3n en el seno de esas formaciones sociales durante el proceso de acumulaci\u00f3n en su etapa preindustrial 3 \u201d.<\/p>\n<p>En un plano cuantitativo algunas obras se han centrado en evaluar esta \u201ccontribuci\u00f3n\u201d del reci\u00e9n colonizado continente a que se reunieran las condiciones que hicieron posible la revoluci\u00f3n industrial en Europa. Por ejemplo, al estudiar la historia de los precios en la Espa\u00f1a medieval el historiador y economista estadounidense Earl J. Hamilton destaca que entre 1503 y 1660 solo a la ciudad de Sevilla llegan 185.000 kilos de oro y 16 millones de kilos de plata 4. \u201cComo si fueran monos levantan el oro, como que se sentaban en adem\u00e1n de gusto, [\u2026] se les ensanchaba el cuerpo por eso, tiene hambre furiosa de eso. Como unos puercos hambrientos ans\u00edan el oro 5\u201d, testimonia un ind\u00edgena nahuatl citado en el libro cl\u00e1sico de Eduardo Galeano, Las venas abiertas de Am\u00e9rica Latina. Estos recursos irrigaron el conjunto de las fortunas bancarias europeas por medio de un proceso que Galeano describe as\u00ed:<\/p>\n<p>\u201cLos metales arrebatados a los nuevos dominios coloniales estimularon el desarrollo econ\u00f3mico europeo y hasta puede decirse que lo hicieron posible. [\u2026] Los espa\u00f1oles ten\u00edan la vaca, pero eran otros quienes beb\u00edan la leche. Los acreedores del reino, en su mayor\u00eda extranjeros, vaciaban sistem\u00e1ticamente las arcas de la Casa de Contrataci\u00f3n de Sevilla, destinadas a guardar bajo tres llaves y en tres manos distintas los tesoros de Am\u00e9rica. La Corona estaba hipotecada. Ced\u00eda por adelantado casi todos los cargamentos de plata a los banqueros alemanes, genoveses, flamencos y espa\u00f1oles 6 \u201d.<\/p>\n<p>Las masacres de la conquista, el sometimiento a la esclavitud y las epidemias (sarampi\u00f3n, viruela, gripe, enfermedades ven\u00e9reas, etc.) tra\u00eddas por los europeos provocan un aut\u00e9ntico genocidio 7. R\u00e1pidamente la necesidad de mano de obra lleva al crimen contra la humanidad que es la trata de personas esclavas. Eric Williams describe admirablemente en su libro Capitalismo y esclavitud 8 la aportaci\u00f3n de la trata de personas esclavas a la \u201cacumulaci\u00f3n primitiva\u201d y el papel que desempe\u00f1a en la financiaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n industrial debido a su efecto multiplicador en la constituci\u00f3n del capital bancario e industrial. Ilustra y tasa cuantitativamente lo que Marx ya hab\u00eda resumido de la siguiente manera:<\/p>\n<p>\u201cLos descubrimientos de los yacimientos de oro y plata en Am\u00e9rica, la cruzada de exterminio, la esclavizaci\u00f3n de las poblaciones ind\u00edgenas, forzadas a trabajar en el interior de las minas, el comienzo de la conquista y del saqueo de las Indias Orientales, la conversi\u00f3n del continente africano en cazadero de esclavos negros, son todos hechos que se\u00f1alan los albores de la era de producci\u00f3n capitalista 9\u201d.<\/p>\n<p>Por lo que se refiere a Francia, la traducci\u00f3n colonial de esta era de la acumulaci\u00f3n primitiva adopta la forma de lo que se ha denominado \u201cprimer espacio colonial franc\u00e9s\u201d o \u201cviejas colonias\u201d*. Pertenecen a este espacio todos los territorios que todav\u00eda hoy est\u00e1n colonizados por la Rep\u00fablica francesa. En la historia de estas naciones aparecen todas las caracter\u00edsticas antes descritas: genocidio de los pueblos ind\u00edgenas, saqueo que hace posible la acumulaci\u00f3n primitiva y re\u00fane las condiciones de la industrializaci\u00f3n del Hex\u00e1gono, trata de personas esclavas, etc. Esta primera edad colonial pide, por supuesto, una ideolog\u00eda de legitimaci\u00f3n que se formalizar\u00e1 en el racismo biol\u00f3gico, el cual comienza as\u00ed su historia de varios siglos. Los \u201cconfetis del imperio 10\u201d que constituyen los DROM y TOM hoy siguen estando profundamente marcados por el conjunto de las caracter\u00edsticas de la relaci\u00f3n colonial: expropiaci\u00f3n de la tierra, extraversi\u00f3n de la econom\u00eda en funci\u00f3n de las necesidades de la econom\u00eda francesa, trato de excepci\u00f3n y jerarqu\u00edas raciales, etc.<\/p>\n<p><strong>La segunda edad del colonialismo y la revoluci\u00f3n industrial<\/strong><\/p>\n<p>C\u00e9saire recuerda en su Discurso sobre el colonialismo dos caracter\u00edsticas intrincadas del capitalismo que ya hab\u00edan mencionado anteriormente Marx o Lenin: su car\u00e1cter competitivo y su tendencia a expandirse en nuevas zonas geogr\u00e1ficas, es decir, su tendencia a la globalizaci\u00f3n. El capitalismo solo puede funcionar expandi\u00e9ndose:<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 es la colonizaci\u00f3n en su principio? [\u2026] admitir de una vez por todas, sin voluntad de eludir las consecuencias, que el gesto decisivo es aqu\u00ed el del aventurero y el del pirata, el del buscador de oro y el del comerciante, el del apetito y el de la fuerza, que tienen detr\u00e1s la sombra amenazadora y mal\u00e9fica de una forma de civilizaci\u00f3n que en un momento de su historia se descubre obligada interna mente a extender a escala mundial la competencia de sus econom\u00edas antag\u00f3nicas 11 \u201d.<\/p>\n<p>Atenazado por la competencia entre las diferentes potencias industriales, cuando el capitalismo llega a la madurez necesita nuevos espacios para garantizar su reproducci\u00f3n ampliada. La colonizaci\u00f3n de los continentes africano y asi\u00e1tico proporcionar\u00e1 estos nuevos espacios. Si la destrucci\u00f3n de las civilizaciones ind\u00edgenas americanas y la esclavitud crean las condiciones de la acumulaci\u00f3n primitiva, la colonizaci\u00f3n de \u00c1frica y Asia permite la revoluci\u00f3n industrial europea. As\u00ed, la colonizaci\u00f3n tambi\u00e9n se puede describir como la exportaci\u00f3n y generalizaci\u00f3n de las relaciones comerciales y capitalistas a unas zonas hasta entonces caracterizadas por una econom\u00eda comunitaria.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n social caracter\u00edstica de esta nueva edad no es la esclavitud, que queda obsoleta debido a los embates de las revueltas de las personas esclavas y de los progresos tecnol\u00f3gicos. Un cambio de forma de la relaci\u00f3n de dependencia est\u00e1 a la orden del d\u00eda. El C\u00f3digo del Ind\u00edgena* ser\u00e1 la nueva versi\u00f3n de esta relaci\u00f3n social al servicio de la reproducci\u00f3n de la dependencia, la cual mantiene todas las caracter\u00edsticas esenciales de la fase anterior (colonizaci\u00f3n de las Am\u00e9ricas y su corolario en t\u00e9rminos de relaci\u00f3n social, la esclavitud): expropiaci\u00f3n de la tierra, extraversi\u00f3n econ\u00f3mica y trato de excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Del mismo modo que nunca ha cesado la resistencia ind\u00edgena y despu\u00e9s de las personas esclavas, la resistencia a la conquista y despu\u00e9s al sometimiento a la dependencia caracterizan el conjunto de la era colonial. Si las formas var\u00edan en funci\u00f3n de las relaciones de fuerza, el rechazo de la dependencia nunca cesa y adopta m\u00faltiples formas. Esta resistencia constituye uno de los factores esenciales que obligar\u00e1n a la relaci\u00f3n de dependencia a mutar una vez m\u00e1s tras la Segunda Guerra Mundial y el cambio de la relaci\u00f3n de fuerzas que significa. Despu\u00e9s de haber intentado reinstaurar tal cual el modelo anterior a la guerra, las potencias coloniales se ven obligadas a adaptarse pretendiendo reformar la relaci\u00f3n colonial para hacerla m\u00e1s aceptable. La primera consecuencia de ello ser\u00e1 una mutaci\u00f3n de las formas del racismo, que pasa de un argumentario biol\u00f3gico a un argumentario culturalista. Frantz Fanon resume as\u00ed esta mutaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cEste racismo que se quiere racional, individual, determinado, genot\u00edpico y fenotipico, se transforma en racismo cultural. El objeto del racismo ya no es el hombre particular, sino determinada forma de existir. [\u2026] El recuerdo del nazismo, la miseria com\u00fan de hombres diferentes, la servidumbre com\u00fan de grupos sociales importantes, la aparici\u00f3n de \u00abcolonias europeas\u00bb, es decir, la instituci\u00f3n de un r\u00e9gimen colonial en pleno territorio de Europa, [\u2026] todo ello modific\u00f3 profundamente el aspecto del problema 12\u201d.<\/p>\n<p>La segunda consecuencia es pol\u00edtica y en el caso del colonialismo franc\u00e9s se traduce en una serie de transformaciones: abolici\u00f3n del C\u00f3digo del Ind\u00edgena en 1946, instauraci\u00f3n en 1956 de la ley marco y de la Uni\u00f3n Francesa que crea una \u201cautonom\u00eda\u201d, y establecimiento en 1958 de la Comunidad Francesa que reconoce a las diferentes colonias un estatuto de Estado aunque sin disponer de los poderes unidos a varios ministerios soberanos. To do esto, seg\u00fan Fanon, supon\u00eda un intento de dejar entrever una posible independencia sin cuestionar el pacto colonial, esto es, unas relaciones de dependencia econ\u00f3mica. Al denunciar la Comunidad Francesa promovida por de Gaulle Fanon hac\u00eda la siguiente pregunta: \u201c\u00bfC\u00f3mo espera Francia conciliar a la vez el mantenimiento del pacto colonial y la existencia nacional de los Estados africanos? 13\u201d.<\/p>\n<p>Estas r\u00e1pidas mutaciones intervienen debido al temor a una radicalizaci\u00f3n de las protestas anticoloniales que en Argelia y Camer\u00fan ya han adoptado la forma de una lucha armada. Ha llegado el momento de una nueva mutaci\u00f3n de las formas de las relaciones de dependencia. El colonialismo da paso al neocolonialismo a trav\u00e9s de unas independencias fuertemente constre\u00f1idas por unos \u201cacuerdos\u201d econ\u00f3micos, culturales y militares. Pensemos de nuevo en Frantz Fanon que cuando Lumumba fue asesinado declaraba respecto a las mutaciones del colonialismo: \u201cNuestro error, el de los africanos, es haber olvidado que el enemigo nunca recula sinceramente. Nunca comprende. Capitula, pero no se convierte 14\u201d.<\/p>\n<p><strong>La tercera edad del capitalismo y la imposici\u00f3n del intercambio desigual<\/strong><\/p>\n<p>Las antiguas colonias francesas de \u00c1frica acceden a la independencia, pero se enfrentan a varias trabas que obstaculizan su soberan\u00eda. La primera, compartida con los Estados surgidos de todos los dem\u00e1s Imperios coloniales, es la de la estructura del mercado mundial en el que se insertan sus econom\u00edas. Unos a\u00f1os despu\u00e9s, en 1969, el economista Emmanuel Arghiri forjar\u00e1 la noci\u00f3n de \u201cintercambio desigual 15\u201d. Seg\u00fan este enfoque, los intercambios internacionales son fundamentalmente desiguales debido a que los pa\u00edses industrializados imponen una divisi\u00f3n internacional del trabajo que especializa a los llamados pa\u00edses \u201csubdesarrollados\u201d en determinadas producciones y se reserva las producciones que requieren una tecnolog\u00eda m\u00e1s avanzada. El desfase en la industrializaci\u00f3n heredada de la historia colonial produce y reproduce as\u00ed la dependencia permanente por medio del simple juego de la fijaci\u00f3n de los precios internacionales, lo que lleva a una diferencia cada vez mayor entre los precios de los productos procedentes de pa\u00edses industrializados y los de los llamados pa\u00edses \u201csubdesarrollados\u201d. Otro economista, Samir Amin, forjar\u00e1 un poco despu\u00e9s los conceptos de \u201ccentro\u201d, que fija las reglas del juego, y \u201cperiferia\u201d, cuyas riquezas se drenan al centro por medio del intercambio desigual 16. Por consiguiente, solo una revalorizaci\u00f3n importante de los precios de las materias primas, una pol\u00edtica de industrializaci\u00f3n y un desarrollo aut\u00e1rquico pueden permitir salir de la dependencia estructural. El \u201cdesarrollo\u201d, que se centra en unas actividades de exportaci\u00f3n (agr\u00edcolas, mineras o en hidrocarburos) sin transformaci\u00f3n en las que se invierten los capitales del centro se convierte as\u00ed en un \u201cdesarrollo del subdesarrollo\u201d, seg\u00fan expresi\u00f3n de Amin.<\/p>\n<p>En el caso de las antiguas colonias francesas las condiciones impuestas por las independencias se a\u00f1aden a esta dependencia estructural respecto al mercado mundial. Estas condiciones orientan las econom\u00edas heredadas de la colonizaci\u00f3n hacia una dependencia no solo del mercado mundial, sino tambi\u00e9n y en primer lugar de la econom\u00eda francesa. Se han previsto e implementado todas las armas del sometimiento a la dependencia (econ\u00f3micas, monetarias, culturales, militares, etc.) para hacer un sistema. La primera etapa de implementaci\u00f3n del sistema fue la organizaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la balcanizaci\u00f3n en el momento de las independencias. Desde la ley marco de 1956 la \u201cautonom\u00eda\u201d propuesta concierne a cada uno de los Estados y no a los conjuntos regionales que constitu\u00edan desde hac\u00eda mucho tiempo el \u00c1frica Occidental Francesa (AOF) y el \u00c1frica Ecuatorial Francesa (AEF). De 1956 a mediados de la d\u00e9cada de 1960 el Estado franc\u00e9s se afana en destruir todas las iniciativas y a todos los l\u00edderes que se oponen a la balcanizaci\u00f3n del antiguo Imperio colonial: represalia contra el Estado guineano en 1958 por rechazar la Comunidad Francesa, asesinato del centroafricano Barth\u00e9l\u00e9my Boganda en marzo de 1959, detenci\u00f3n del senegal\u00e9s Mamadou Dia en diciembre de 1962, asesinato del togol\u00e9s Sylvanus Olympio en enero de 1963, golpe de Estado que destituye al maliense Modibo Keita en noviembre de 1968, etc. As\u00ed pues, la balcanizaci\u00f3n deja a cada uno de los antiguos territorios en un cara a cara desigual con la antigua potencia colonial.<\/p>\n<p>La segunda etapa est\u00e1 constituida por los acuerdos de cooperaci\u00f3n que el primer ministro Michel Debr\u00e9 resume as\u00ed al futuro presidente gabon\u00e9s L\u00e9on Mba:<\/p>\n<p>\u201cSe concede la independencia a condici\u00f3n de que, una vez independiente, el Estado se comprometa a respetar los acuerdos de cooperaci\u00f3n firmados anteriormente: hay dos sistemas que entran en vigor al mismo tiempo: la independencia y los acuerdos de cooperaci\u00f3n. Lo uno no va sin lo otro 17\u201d.<\/p>\n<p>Estos famosos acuerdos de cooperaci\u00f3n, a los que consagramos una serie de cap\u00edtulos en esta obra, son casi similares para el conjunto de los nuevos Estados: la zona franco permanece intacta y Francia conserva un derecho de veto en los institutos \u201cafricanos\u201d de emisi\u00f3n de moneda; el Tesoro franc\u00e9s sigue controlando los activos financieros; las empresas francesas conservan los privilegios aduaneros, el monopolio del acceso a los minerales estrat\u00e9gicos, las exenciones que vienen de antiguo y la libertad de transferencia de los beneficios, y obtienen garant\u00edas contra la nacionalizaci\u00f3n; se garantiza el mantenimiento de la presencia militar, etc.<\/p>\n<p>Los acuerdos de cooperaci\u00f3n mutilan gravemente la soberan\u00eda de los nuevos Estados y a\u00fan m\u00e1s peligrosamente la de las poblaciones, como resume con toda justicia Fran\u00e7ois-Xavier Verschave al destacar que \u201cen el momento de su independencia los pa\u00edses franc\u00f3fonos del sur de S\u00e1hara se vieron atados en una serie de acuerdos de cooperaci\u00f3n pol\u00edtica, militar y financiera que los situ\u00f3 bajo tutela 18\u201d.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u201cneocolonialismo\u201d expresa adecuadamente la naturaleza de esta nueva edad del colonialismo que aboca a las mismas consecuencias de sometimiento a la dependencia con un os medios y una forma renovados. Vuelven a aparecer las tres consecuencias esenciales destacadas m\u00e1s arriba para las edades anteriores: expropiaci\u00f3n de la tierra, extraversi\u00f3n econ\u00f3mica y trato de excepci\u00f3n. Sin embargo, hay que se\u00f1alar una diferencia importante: en adelante los actores pol\u00edticos encargados de garantizar estas tres caracter\u00edsticas ya no son, al menos oficial y p\u00fablicamente, europeos sino ciudadanos nacionales. Tambi\u00e9n es nueva la relaci\u00f3n social que caracteriza este neocolonialismo. Despu\u00e9s de la relaci\u00f3n de propiedad esclavista y de la relaci\u00f3n de dependencia colonial del C\u00f3digo del Ind\u00edgena llegan los tiempos de la igualdad formal. Oficialmente se establecen relaciones entre Estados y pueblos soberanos, pero en el seno de un dispositivo cuyas desiguales reglas de funcionamiento producen inevitablemente una dependencia sist\u00e9mica. Por \u00faltimo, tambi\u00e9n muta el rostro del racismo. Al tiempo que permanece en un registro culturalista, se centra ahora en ciertas caracter\u00edsticas que se presentan como \u201cculturales\u201d y que supuestamente explican el car\u00e1cter duradero de la desigualdad de desarrollo y de nivel de vida: tribalismo, clientelismo, nepotismo, fatalismo, relaci\u00f3n con las temporalidades, estatuto de la mujer, etc. Estas herencias y producciones de la dependencia se transmutan a s\u00ed en causas del famoso \u201csubdesarrollo\u201d. El conjunto de estas mutaciones permite la persistencia de la dependencia sin la que no se habr\u00eda podido producir el proceso de emergencia de grandes grupos multinacionales industriales y financieros franceses. Si el sometimiento del continente africano y la esclavitud permitieron la acumulaci\u00f3n primitiva, si la colonizaci\u00f3n de \u00c1frica y Asia financi\u00f3 la revoluci\u00f3n industrial, el neocolonialismo y sus acuerdos de cooperaci\u00f3n suministraron los fondos que permitieron la creaci\u00f3n de las multinacionales francesas.<\/p>\n<p>Este repaso un tanto r\u00e1pido de la historia de las invariantes y de las mutaciones del sometimiento a la dependencia era necesario para comprender los desaf\u00edos del discurso dominante que presenta el colonialismo y el neocolonialismo como una realidad actualmente superada. De forma recurrente se esgrime contra quienes rechazan este discurso la acusaci\u00f3n de repetir de forma insana una historia superada. Tambi\u00e9n se les imputa frecuentemente una pol\u00edtica de resentimiento que caricaturiza el pasado, lo proyecta excesivamente sobre el presente y produce unos odios en el seno de la sociedad francesa que amenazan su futuro. Sin duda las valoraciones sobre el pasado colonial se han visto obligadas a tener en cuenta, muy a su pesar, las independencias del siglo pasado pero, no lo olvidemos, con reapariciones regulares de una tentaci\u00f3n revisionista a imagen de la Ley del 23 de febrero de 2005 que mencionaba \u201cla obra positiva de la colonizaci\u00f3n\u201d. Desde entonces nuestros jefes de Estado no dejan de destacar se de forma regular por unas representaciones y unos marcos interpretativos que datan de esta fase particular de la historia de la humanidad que ha sido la colonizaci\u00f3n, la cual sucedi\u00f3, tambi\u00e9n ella, a una fase igual de espec\u00edfica, la del sometimiento a la esclavitud durante varios siglos, con un car\u00e1cter sist\u00e9mico y una magnitud industrial in\u00e9ditas. Del \u201chombre africano [&#8230; ] que todav\u00eda no ha entrado lo suficiente en la historia\u201d del que habl\u00f3 Sarkozy en Dakar en 2007 al \u201cde siete a ocho hijos por mujer\u201d de Macron, que se suponen explican la pobreza de las personas que habitan el continente, el mismo imaginario culturalista sigue irrumpiendo regularmente para explicar el esc\u00e1ndalo de la pauperizaci\u00f3n que persiste seis d\u00e9cadas despu\u00e9s de las independencias. En nuestra opini\u00f3n, no se puede reducir este imaginario a una simple persistencia del pasado. No es una supervivencia de una \u00e9poca pasada o una huella heredada abocada a desaparecer por el agotamiento del tiempo. Constituye una producci\u00f3n del presente en tanto que reflejo ideol\u00f3gico y traducci\u00f3n ideal, producto y productor, de las relaciones de dominaci\u00f3n que las antiguas potencia coloniales mantienen e imponen a sus colonias actuales o antiguas y a sus pueblos. El \u00fanico objetivo de este libro al presentar por una parte la situaci\u00f3n de las \u00faltimas colonias francesas y, por otra, los mecanismos de la dependencia colonial que impone el Estado franc\u00e9s a sus antiguas colonias es contribuir modestamente a la toma de conciencia y a las movilizaciones que permitan mellar el orden injusto del mundo antes de poder transformarlo radicalmente en el sentido de la igualdad.<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>1. Aim\u00e9 C\u00e9saire, \u00abLe colonialisme n\u2019est pas mort\u00bb, La Nouvelle Critique, n\u00b0 51, enero de 1954, p. 29.<\/p>\n<p>* El \u201cHex\u00e1gono\u201d es el nombre con el que se conoce tambi\u00e9n a la Francia continental europea debido a la forma hexagonal de su per\u00edmetro (N. de la t.).<\/p>\n<p>** El t\u00e9rmino Fran\u00e7afrique designa el conjunto de las relaciones entre Francia y sus antiguas colonias africanas. Fran\u00e7afrique est\u00e1 constituida de redes de influencia y lobbys de actores franceses y africanos que intervienen en los dominios econ\u00f3mico, pol\u00edtico y militar para apropiarse tanto de las riquezas relacionadas con las materias primas como de la ayuda p\u00fablica al desarrollo. (N. de la t., tomado de la interesante definici\u00f3n del t\u00e9rmino en http:\/\/www.toupie.org\/Dictionnaire\/France_afrique.htm).<\/p>\n<p>2. Karl Marx, Le Capital, Libro 1, cap\u00edtulo. 26, en \u0152uvres compl\u00e8tes, t. 1, Par\u00eds, La Pl\u00e9iade, 1963, p. 1167. [Tomamos la cita en castellano de https:\/\/www.marxists.org\/espanol\/m-e\/1860s\/eccx86s.htm (N. de la t.)].<\/p>\n<p>3. Andr\u00e9 Gunder Franck, \u00abSur l\u2019accumulation qu\u2019on appelle primitive\u00bb, L\u2019Homme et la Soci\u00e9t\u00e9, n\u00b0 39-40, 1976, p. 49.<\/p>\n<p>4. Earl J. Hamilton, American Treasure and the Price Revolution in Spain (1501-1650), Harvard University Press, Cambridge, 1934, p. 70.<\/p>\n<p>5. Eduardo Galeano, Les Veines ouvertes de l\u2019Am\u00e9rique latine, Plon-Pocket, Par\u00eds, 1981, p. 31. [ En castellano originalmente, Las venas abiertas de Am\u00e9rica Latina, M\u00e9xico, Siglo XXI, 2004, septuag\u00e9sima edici\u00f3n revisada y corregida, de donde hemos tomado esta cita y la siguiente, http:\/\/static.telesurtv.net\/filesOnRFS\/news\/2015\/04\/13\/las_venas_abiertas_de_amxrica_latina.pdf (N. de la t.)].<\/p>\n<p>6. Ibid., p. 37.<\/p>\n<p>7. F\u00e9lix Reichlen, Les Am\u00e9rindiens et leur extermination d\u00e9lib\u00e9r\u00e9e, Par\u00eds, Pierre-Marcel Favre, 1987.<\/p>\n<p>8. Eric Williams, Capitalisme et esclavage, Par\u00eds, Pr\u00e9sence africaine, 1968. [En castellano Capitalismo y esclavitud, Madrid, Traficantes de Sue\u00f1os, 2011, traducci\u00f3n de Traficantes de Sue\u00f1os sobre la traducci\u00f3n de Mart\u00edn Gerber].<\/p>\n<p>9. Karl Marx, Le Capital, Libro 1, cap. 31, en \u0152uvres compl\u00e8tes, t. 1, Par\u00eds, La Pl\u00e9iade, 1963, p. 12121213. [Tomamos la cita en castellano de http:\/\/biblio3.url.edu.gt\/Libros\/CAPTOM1.pdf].<\/p>\n<p>* \u201cVieilles colonies\u201d (\u201cviejas colonias\u201d) es una expresi\u00f3n que designa las colonias del primer espacio colonial franc\u00e9s (1534-1815) antes de la nueva oleada de colonizaci\u00f3n de la Tercera Rep\u00fablica (1870-1940) (N. de la t.).<\/p>\n<p>10 Jean-Claude Guillebaud, Les Confettis de l\u2019empire: Martinique, Guadeloupe, Guyane fran\u00e7aise, La R\u00e9union, Par\u00eds, Le Seuil, 1976.<\/p>\n<p>11 Aim\u00e9 C\u00e9saire, Discours sur le colonialisme, Paris, Pr\u00e9sence africaine, 2004, p. 9. [En castellano Discurso sobre el colonialismo, Tres Cantos (Madrid), Akal, 2006].<\/p>\n<p>* El C\u00f3digo del Ind\u00edgena fue un conjunto de leyes que estableci\u00f3 un estatus legal inferior para las personas originarias de las colonias francesas desde 1887 ya que distingu\u00eda a los \u201cciudadanos\u201d franceses (con or\u00edgenes europeos) de los \u201csujetos\u201d franceses (los ind\u00edgenas), a los que se privaba de la mayor\u00eda de sus derechos pol\u00edticos. Se implement\u00f3 primero en Argelia y posteriormente en todo el Imperio colonial franc\u00e9s hasta 1944\u20131947. (N. de la t.).<\/p>\n<p>12. Frantz Fanon, \u00abRacisme et culture\u00bb, dans Pour la r\u00e9volution africaine, Paris, La D\u00e9couverte, 2001, p. 40-41. [En castellano http:\/\/www.inkorruptibles.com\/2017\/06\/racismo-y-cultura-frantz-fanon.html]<\/p>\n<p>13. Fanon, \u00abAppel aux Africains\u00bb, dans ibid., p. 156.<\/p>\n<p>14. Fanon, \u00abLa mort de Lumumba: Pouvions-nous faire autrement?\u00bb, dans ibid., p. 222.<\/p>\n<p>15. Emmanuel Arghiri, L\u2019\u00c9change in\u00e9gal. Essai sur les antagonismes dans les rapports internationaux, Par\u00eds, Fran\u00e7ois Maspero, 1978. [En castellano El intercambio desigual: Ensayo sobre los antagonismos en las relaciones econ\u00f3micas internacionales, Madrid, Siglo Veintiuno de Espa\u00f1a, 1972, traducci\u00f3n de Jorge Eduardo Navarrete y Sergio Fern\u00e1ndez Bravo, Revisada por Julio Moguel].<\/p>\n<p>16. Samir Amin, L\u2019Accumulation \u00e0 l\u2019\u00e9chelle mondiale, Paris, Anthropos, 1970. [En castellano La acumulaci\u00f3n a escala mundial: Cr\u00edtica de la teor\u00eda del subdesarrollo, Madrid, Siglo XXI de Espa\u00f1a, 1974, traducci\u00f3n de Rosal\u00eda Cort\u00e9s y Le\u00f3n Mames].<\/p>\n<p>17. Michel Debr\u00e9, \u00abLettre adress\u00e9 \u00e0 L\u00e9on Mba\u00bb, fechada el 15 de julio de 1960, citada en Alfred Grosser, La Politique ext\u00e9rieure de la 5e R\u00e9publique, Par\u00eds, FNSP, 1965, p. 74.<\/p>\n<p>18. Fran\u00e7ois-Xavier Verschave, La Fran\u00e7afrique. Le plus grand scandale de la R\u00e9publique, Par\u00eds, Stock, 1998, p. 86.<\/p>\n<hr \/>\n<h5><em>Fuente y Autor: Rebeli\u00f3n &#8211;&nbsp;Sa\u00efd Bouamama<\/em><\/h5>\n<h5><em>Observatorio de medios del Centro de Saberes Africanos,Americanos y Caribe\u00f1os<\/em><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n a \u201cPlantar blancos\u201d. 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